«El seminario es para un Obispo la pupila de sus ojos» (DyM)
Somos esa pupila, ya que, a través de nosotros el Obispo puede conocer a su Iglesia, su realidad y diversidad, y siempre que nos visita es una alegría verlo y saber que está rezando por nosotros así como también nosotros rezamos por él.
Y no hay mayor alegría para nosotros que festejar con él su cumpleaños, agradeciéndole a Dios por su vocación, y el don de la vida que le concede. Nuestro seminario lo recibió el pasado 6 de diciembre del presente año, y tuvimos una pequeña convivencia; llegó, como siempre con una sonrisa en la cara, acompañado de su Obispo Auxiliar, Excmo. Don Efraín Mendoza, comenzó a saludarnos a todos, a preguntar cómo estábamos, cómo íbamos con el deporte, y si teníamos hambre.
Antes de iniciar la comida, hizo la bendición de los alimentos, agradeciendo el día, la vida y el que Dios nos permitiera compartir estos alimentos.
Después un grupo de seminaristas le tocaron las mañanitas, le entregaron su pastel, en el cual estaba una foto de él, recibió su regalo, y un ramillete espiritual, donde los seminaristas ofrecimos algunas actividades principalmente espirituales en favor de su ministerio episcopal y agradeció el detalle.
Después de compartir con el equipo formador y seminaristas, se despidió, agradeciéndonos nuevamente la recepción, nos deseó mucho éxito para nuestra semana de exámenes, nos dio la bendición, pasó a saludar a las cocineras agradeciéndoles la comida ofrecida y se retiró.
Siempre es bueno ver la figura del Obispo en el seminario, en lo personal me motiva a continuar.
Sem. Diego Escamilla Albistegui.
1ero de Discipulado.



